MI DECADA BLOOMBERG

michael-bloomberg_480_posterPRIMERA PARTE

Ahora que el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg terminó su trabajo de 12 años en una de las ciudades más importantes del mundo, vienen a mi mente muchos recuerdos sobre mis inicios como profesional. La relación es muy directa, en buena parte la pasada década ha estado muy ligada a Bloomberg.

Al inicio del verano del año 2000, cuando aun tenía frescas las imágenes de mi graduación en la universidad, mis ganas de devorar el mundo me permitieron ingresar a una pasantía que cambiaría mi vida para siempre. Ser pasante en Bloomberg TV significó obtener un salario fijo, desayunar y muchas veces comer gratis, pero sobre todo trabajar en un ambiente profesional. Tuve la oportunidad de trabajar en radio, televisión y prensa escrita. Me adentré en el mundo financiero y por poco creíble que parezca, comencé a disfrutar del contenido de noticias que escribía y producía. Una persona que poco disfrutó sus clases de economía y matemáticas, después disfrutaba las temporadas de resultados trimestrales, los reportes económicos y la evolución de las principales economías del mundo. De hecho ese malestar aun persiste porque aun me emociono cuando es martes, son las 2:15pm y hay decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos.

En el año 2000, cuando inicié mi pasantía en Bloomberg News, el “Big Boss” era poco conocido fuera del ambiente financiero. Michael Bloomberg, o Mike, como a el le gusta que lo llamen, era un hombre amable, serio, que disfrutaba comer atún por encima de cualquier otro refrigerio en la cocina de la compañía. Me parecía intimidante que él se dirigiera a todos, incluso a mi y me saludara y me preguntara como iba mi día. Con una voz firme que ocultara mi nerviosismo siempre contestaba a todas las preguntas de Mike.

Ya que en el 499 de Park Avenue también se grababa el popular show de PBS “Charlie Rose”, por los pasillos y ascensores de Bloomberg News lo mismo podías ver a colegas, gerentes de cartera y directores ejecutivos, o bien a altos dignatarios y presidentes de varios países o artistas de Hollywood como Brad Pitt o Halle Berry. De hecho un día tuve un mini accidente con Ben Affleck; chocó con una silla donde yo estaba sentado. Era una estación de edición de video ubicada en muy mal lugar a mitad de un pasillo, Affleck no me vio y se me fue encima. Me pidió disculpas y estaba muy avergonzado. Solo fue un pequeño susto.

Entre las coberturas de escándalos corporativos, ver como crecía la burbuja tecnológica y disfrutar de las monerías de Jim Carrey en la sala de espera, previo a ser entrevistado, fue como pasaba mis largas jornadas laborales en Bloomberg. Mucho aprendizaje y aunque era un “intern”, tenía responsabilidades de un productor y reportero.

Luego de dos semestres como pasante, mi estadía en el “planeta Bloomberg” como le decía un amigo, estaba llegando a su fin. Mi jefa me dijo que lamentablemente no había nada que pudiera ofrecerme y con mucha pena en mayo del año 2001 terminaba oficialmente mi pasantía en Bloomberg. Por aquellos días ya era un secreto a voces que el “big boss” se postularía para la alcaldía de Nueva York. Cierto día mi jefa y otra colega más se acercaron a hablar conmigo y me dijeron que Mike Bloomberg estaba formando su equipo de campaña y necesitaba a un traductor y entrenador de voz para varios spots en español que estaban planeados en la campaña. Me preguntaron si estaba interesado. “¿Traductor yo? No… ¿Política? Tampoco. Mmm no creo” Les dije. Mis colegas me dijeron que lo pensara, no debía saber de política, solo manejar bien los dos idiomas, cosa que creo manejo muy bien, y traducir, punto. Para hacer el cuento corto acepté la invitación, fui entrevistado para el puesto, y en junio de 2001 comencé a trabajar en la campaña de Michael Bloomberg, el candidato por el partido independiente para la alcaldía de Nueva York.

(Continuará…)

Comments
  1. End

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *